sábado, 4 de junio de 2016

¡¡QUE DESAHOGO!!

Y es que hay veces en las que yo mandaría a la mierda a alguien. Tengo que gestionar mejor esto. Este empeño en no enfadarme nunca, en no tomarme las cosas a mal, en empatizar siempre y en ocasiones demasiado. Este afán por no perturbar mis chakras, empieza ya a tocarme las narices.

A veces es necesario e incluso sano. Qué manía en permanecer en estado zen. Que no coño!!! Que no tengo porqué ser maja siempre, que ya estoy harta de encajarlo todo y además bien. A ver, voy a probar ... Vete a la mierda!! Si no es tan difícil, a que no?

Me enfado poco pero cuando lo hago digo un puñao de tacos y me quedo tan agusto. Un buen jilipollas, así con pedazo de jota y marcando bien la primera sílaba. Ese ¡anda yaaa!. El vete a tomar por cuulo, que es como un largo trago de cerveza bien fría. Solo escribiéndolo ya me siento algo mejor. Y ahora solo me falta ponerle cara a todo esto y hoy duermo como una reina. Orden!!! Qué se me agolpan unas cuantas, a ver si al final voy a tener pesadillas!!

Jajajajaja... Pues ahora no me da la gana, hombre ya!!! 

Que cansancio y agotamiento produce esto del equilibrio, si fuera cuestión de ser hipócrita resultaría más liviano. No sé, eso me parece.

La rebeldía llevada a su punto más extremo complica demasiado la vida. Y es que ya me rebelo por inercia y eso no está bien. Tengo que dejar de llevar la contraria a todo y a todos, ya que el peligro llega cuando lo hago hasta conmigo misma. Que en su justa medida todo mola, pero ...

Y como parece que hoy no me va a apetecer empezar la terapia, me voy a ir a la Feria del Libro. Y allí, en el Retiro y rodeada de una de las cosas que más me gustan, los libros, respiraré hondo mientras camino y sonrío. Que para mandar a la mierda a alguien siempre hay tiempo.

jueves, 2 de junio de 2016

AHÍ, EN LAS CUEVAS AZULES

Hay una frase, de esas que circulan por las redes, que a mí me gusta especialmente. "Aquellos que creen en la magia, terminan por encontrarla". Y me gusta por que yo creo en ella. 

Esta tarde me decía un amigo que no podía entender cómo a su edad se encontraba en una situación de desamor que no le dejaba ni hablar. Creo que nos equivocamos con eso de la edad muchas veces. Esa manía de etiquetar, ese empeño en determinar qué es lo correcto y lo que no. Ese afán por controlar, ese pudor al sentir y esa frustración en ocasiones que produce querer entender.

Entender que la magia existe. En una mirada, en una palabra, en una voz, en un gesto, en la brisa del mar, en un abrazo, en unas manos entrelazados, en una opinión que sorprende, en el roce de otro cuerpo, en ese café robado al tiempo, en un paseo solitario, en tantas y tantas cosas ...

En la entrada anterior, me preguntaba dónde iban y estaban muchas cosas, alguien especial porque lo vió, me dijo que en las cuevas azules del Mediterráneo. Donde van las sirenas; le contesté yo. Siiiii, me respondió él.

¿Veis como la magia existe? Tan solo hay que querer encontrarla. Sin miedos, sin edades, sin barreras. Con empeño, sin dejar de sonreír. Viviendo no más.


miércoles, 1 de junio de 2016

SIEMPRE, NO EXISTE.

Siempre me he preguntado dónde van los besos que no damos, las cosas que no decimos, las lágrimas que nos tragamos, las miradas perdidas, las caricias ahogadas, los pensamientos ocultos, los pasos cortados... 

Siempre me he preguntado dónde están los deseos oscuros, los anhelos perdidos, las ilusiones maltrechas, los quereres dejados, las canciones del alma.

Siempre me pregunto una y mil cosas cada día, cada minuto, casi todos los segundos. Encuentro respuestas unas veces, otras no. No puedo hacerlo y hasta en ocasiones es un no querer.

Siempre fluir, el camino, ¿qué importan las metas?. No existen, son cambiantes, efímeras, faltas de realidad. Me importa el instante, el momento, aquí y ahora.

Siempre...

Emily Dickinson dijo:

"El para siempre, está hecho de muchos ahoras".

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