Son parte de la sal de vida, no podemos negarlo. También podemos llamarlas putadas cotidianas. Valen ambas definiciones. Me va la marcha, lo admito.
Tengo que dejar de fumar, esta tos de camionero no es nada sexy. Pero me da miedo, por qué se empieza dejando el cigarro, luego pasándose a la coca cola zero y termina dándole a una lo mismo cuando ha echado el último polvo. Se deja de sucumbir a las tentaciones y pum, piensas: Estoy acabada.
Qué rabia me da no tener sol hoy en este rato.
Pues nada, que tengáis tod@s un buen día. Voy a ver cómo soluciono este imprevisto mío. Y si veo que tal pues hoy caigo en la tentación de no limpiar. Me miraré en el espejo entornando los ojos pensando en la pedazo de transgresión que acabo de hacer. Acabada, estoy acabada!! Jajajajaja