domingo, 2 de abril de 2017

DUDAR O NO DUDAR

Hoy he soñado una cosa rarísima, pero rara rara. De esas que por más vueltas que le das, es imposible encontrarle una explicación ni un sentido. Otra cosa rara es lo que últimamente me pasa con el corrector del móvil, pone cada cosa... Hay que estar super atento porque te la lía en un segundo. Incomprensible.

¿Qué hago? ¿Sigo con las cosas raras o con las incomprensibles? ¿Cambio de tercio y escribo sobre el mes de abril? ¿Me invento una historia entrañable? Sexo no, ¡que es muy temprano y casi la hora de ir a misa!

¡Pues vaya despertar más dubitativo! Y es que eso de las dudas es chungo. Me da a mí que no somos muy conscientes ya que lo hacemos; dudar, tan a menudo que lo tenemos interiorizado como algo normal, cotidiano. Las dudas generan situaciones de estrés tremendas. No me digáis que no.

Hay mañanas en las que me despierto y sé lo que me voy a poner. Sin embargo hay otras en las que tengo un montón de dudas. Y esos días siempre termino llegando tarde a trabajar y poco convencida de que me quede bien lo que al final deprisa y corriendo me he puesto.

Otras veces dudamos de si está bien o no lo que estamos haciendo. Por un lado pensamos que la vida son dos dias y hay que disfrutar y al mismo tiempo parecemos convencidos de que eso no es ni conveniente ni correcto.

Deberíamos de contar las veces que al cabo del día utilizamos la expresión "no sé", pero no como falta de conocimiento, sino como duda.
¿Me como una pizza para cenar? No sé, es que para cenar... Eso engorda un montón. ¿Llamo a mi madre a ver cómo está? No sé, es que luego se enrolla mucho. ¿Le mando un mensaje a Pepito? No sé, si me dice que quedemos no me apetece nada. ¿Termino de una vez con esta historia que no me lleva a ninguna parte? No sé, luego quizá me arrepienta y ya no habrá vuelta atrás. ¿Y si dejo de darle vueltas a todo? No sé, las cosas hay que pensarlas un poco.

Bufff, se me ha hecho un poco largo hasta a mí. Dudaba si seguir o no. Dudo si ponerme a limpiar ahora o arreglar la luz de la cocina. No sé si quedar a tomar el aperitivo con ese tío o quedarme en casa leyendo. No termino de decidirme por el color del pelo de la protagonista de mi novela. No tengo claro si lo que quiero es amor o solo sexo. 

Creo que al menos hoy, voy a dejar de dudar. Dejaré de buscarle sentido a las cosas raras e incomprensiblemente no pienso pararme, ni ver, ni mirar, ni pensar. Hala, a disfrutar del domingo soleado aunque fresco. ¿Me pongo la cazadora o hará frío? Ainsss


domingo, 26 de marzo de 2017

HISTORIAS DE AMOR

Acabo de encontrarme un sobre cuadrado, de los de antes. Está cerrado y hay algo escrito "Para ti". Claro lo leo y me dan ganas de abrirlo, es para mí.

Lo toco, lo palpo con la intención de intuir que es lo que hay dentro. Pienso que puede ser dinero, no muchos billetes ya que no abulta demasiado, pero lo mismo son de 500€!! Levanto el sobre y miro al trasluz, pero no se ve nada. Los sobres de antes eran consistentes y discretos.

Lo paso de una mano a otra mientras miro a mi alrededor. Supongo que espero ver a alguien a lo lejos que se acerca fatigado y mirando hacia al suelo de izquierda a derecha como buscando algo. Pero no aparece nadie y poco a poco voy metiendo el dedo por una de las esquinas. Así como el que no quiere las cosa.

Mientras pienso que no está bien abrirlo la curiosidad y el morbo van haciéndose fuertes. Y el dedo sin querer ha decidido rasgar definitivamente el papel. Miro dentro, no es dinero, vaya chasco. Hay tres hojas dobladas en cuatro; en los sobres de antes no había otra manera de meter las hojas. Las saco sin antes echar un último vistazo a mi alrededor. Deshaciendo el primer doblez ya puedo ver tinta de un bolígrafo. El segundo doblez y ...

Madrid, 17 de abril de 2016

Las historias de amor no deberian nunca de contarse, solo hay que vivirlas. Y hacerlo siempre con intensidad ya que cada día, cada minuto, es diferente al anterior y lo será al siguiente.

El amor tiene muchas formas, maneras de existir e incluso sobrevivir en ocasiones.

Seguramente ya hayas encontrado al amor de tu vida. Es posible que estés a su lado en este momento o quizá nunca más volviste a saber de él. No me equivocaré si te digo que te han roto el corazón más de una vez. Como tampoco lo haré si afirmo que en alguna ocasión has sido tú mismo quien lo ha hecho.

Sería capaz de afirmar que en este momento estás a punto de rendirte, de asumir y aceptar que ya es tarde. Que no volverás a amar ni a sentirte amado por nadie.

Quizá lo que estés pensando es que no sabes lo que sientes, que estás confuso y no entiendes como es posible poder amar a dos personas al mismo tiempo.

Es posible que mires a quién tienes a tu lado y sepas que has dejado de querer y te resignes y  te conformes con el cariño que dan los años.

También creo que sientes en ocasiones como tu corazón está a punto de estallar y te resistes a dejarle gritar y sentir porqué tienes miedo.

Tengo la certeza de que estás cansado, harto de esperar a que se produzca el milagro y la magia regrese.

Te miro y veo el brillo en tus ojos, la sonrisa apenas perceptible que produce esa persona que se ha cruzado en tu camino de aquella manera tan inesperada.

Este sobre efectivamente era para ti. Como lo es para cualquiera, por ese motivo te pido que busques un sobre; de los de antes. Y con cuatro dobleces metas estas tres hojas dentro. Déjalo en cualquier sitio y no olvides poner el destinatario.

Las historias de amor no deberían de contarse, yo lo he hecho. Tú vívelas.

domingo, 19 de marzo de 2017

OTRO AÑO MÁS, FOR YOU

 ¡Pues hace un día estupendo! Y como dice una canción, los problemas amargan. Por eso yo prefiero siempre hablar de pegas, que parece que no, pero no es lo mismo.

Hoy no le encuentro ninguna pega a la vida. Que no llego a fin de mes, aprendo a tener lo imprescindible. Que intentan minar mi ánimo, pues más fuerte me siento. Que me quieren, quiero; que no, pues me miro en el espejo y me guiño un ojo.

En un par de días el tío más importante de mi vida; que no el único, que yo también cuento, cumplirá ya trece castañas. No voy a contar como me tiene esa adolescencia, porqué entonces igual las pegas se transforman en problemas. La cuestión está en que como me siento madre e hija muchas veces y soy una tía empatica y paciente, pues lo llevo con cierto sosiego.

Me encanta como le está cambiando la voz y tengo curiosidad por saber cómo terminará la mutación. Grave, ya lo tengo claro que no será, yo creo que eso de la voz es genético también y sus genes en lo relativo a la voz, no son graves. Me gusta ver cómo tarda mucho más que yo en arreglarse; ¿eso también es genético? Lo entiendo entonces. Yo era la que tenía que estar esperando siempre.

Le miro y cuando le digo que le están saliendo granines, gira la cabeza y con gesto irónico me responde "¿será que estoy en la adolescencia?"

Me exhaspera el "voy", "qué si", "qué pesada", y el "espera" me termina de matar. Entonces cojo aire y doy un grito. "Jo mamá, ¿porque me gritas?". Por qué si no te maaaaato.

Así vamos, como un matrimonio a veces, como el perro y el gato otras, riéndonos mucho juntos las que más. Hablando de todo, compartiendo inquietudes, siendo madre e hijo y queriéndonos. Queriéndonos mucho.

Solo de esa manera él sigue aprendiendo a perdonar y entender lo que eso significa. Así me ayuda a creer que todo ha merecido y merece la pena. De esa manera siente lo bueno lo malo y lo ni una cosa ni otra. Aprende de manera espontánea a distinguir situaciones y poco a poco su manera de actuar y ponerse frente a todo es más madura y coherente.

Mi madre siempre me ha reprochado de alguna manera, que trato a mi hijo como si tuviera más edad. Es cierto, quizá por eso mi hijo es quién es en este momento y proyecta lo que proyecta. Quizá por eso mi hijo haya sufrido en silencio justo su luto por la separación de sus padres y poco más. Será el motivo por el cual sabe distinguir, apreciar, diferenciar, valorar...

Y trece años después sigo sintiéndome muy orgullosa de él y de mi. Habré hecho y haré cosas incorrectas, pero nunca me quedará un resquicio de vacío.

Continuó diciéndole que de lo que me siento y me sentiré más orgullosa de él es de que sea buena gente. Nos las llevamos dobladas, pero merece la pena siempre.

¡Hoy hace un dia estupendo! No le encuentro ninguna pega a la vida. Y en un par de días, Joël cumple 13 años. Sonrío. Esto se merece una cerveza. La vida se merece siempre una Mahou.

LO MÁS LEÍDO