viernes, 31 de mayo de 2013

Y TÚ? A QUÉ HUELES?




Todas las tardes paso por delante de un almacén de madera. No puedo evitar cerrar los ojos e inspirar hondo… Después miro hacia dentro y veo esa cantidad de planchas y listones de diferentes formas, tamaños y colores y no entiendo muy bien por que sonríocomo una tonta. Y es que ni tengo recuerdos relacionados, ni me evoca ningún momento especial en mi vida, ni me gusta el señor maderero…

Es el olor…

El olor es un matiz en la vida que pasa muchas veces desapercibido. Tiene que hacerse muy evidente para que se repare en el. Como el resto de sentidos; el olfato, es un acompañante invisible en nuestro día a día y solo nos percatamos cuando se hace evidente.

Hace un saco de años, estaba leyendo el periódico, la guerra de los Grandes Lagos era noticia de primera página y despliegue interior. Una foto, a doble página, mucha gente, algún rescoldo humeante. Era incapaz de leer la noticia, mirando absorta la fotografía solo me preguntaba como olería. Mi gesto era de curiosidad, mi curiosidad estaba mezclada con algo de sorpresa.Nada hasta entonces me había causado esa necesidad de olfato!

Desde entonces no me basta con saber como huele alguien recién duchado, como huele el jardín de mi vecino, como huele el nuevo perfume de esta u otra marca o como huele el metro en hora punta. Pienso en el olor del polvo cuando los niños juegan al fútbol, el olor de alguien al que le ha calado la lluvia, el olor de la muerte en las calles, el olor del llanto y el olor de la risa. Solo quiero oler la vida y eso queridos es tarea lenta, no os lo perdáis. Yo voy por muy buen camino.

miércoles, 29 de mayo de 2013

¿MATERNIDAD INCOMPATIBLE? QUE PESADEZ ...

Hay temas que me fatigan, y este es otro de ellos…

No entiendo muy bien el debate que genera siempre el tema de la maternidad en la vida de una mujer. Quizá por que soy mujer y madre. Ah, y trabajadora fuera de casa.

Hablemos de manera general. Una mujer decide ser madre cuando considera sentirse preparada para ello, está segura de su entorno, lo que incluye su trabajo. En ese momento da igual el trabajo del que hablemos, cada una sabe lo que tiene, puede y debe hacer. Bien es cierto que hay trabajos que requieren a la mujer un plus de esfuerzo, pero con eso contamos cuando tomamos la decisión de tener un hijo. Lo sabe una dependienta que trabaja los fines de semana y no puede ir al cine con su hijo, lo sabe una camarera que tiene turnos imposibles y nunca sabe si a sus hijos les va a dar los buenos días o las buenas noches, lo sabe una ejecutiva que viaja constantemente y nunca puede ir a la actuación de navidad del colegio, lo sabe una corresponsal de guerra que pasa meses fuera de su casa y no puede ayudar a su hijo a repasar un examen. YA LO SABEMOS.

La maternidad; seguimos hablando en general, y la madurez van unidas. Sabemos que tener un hijo significa sacrificio, preocupaciones, dedicación, noches en vela… No se puede cuantificar lo que cada una dedica o disfruta de sus hijos. Hay madres que con dos horas tienen un vínculo mayor que una que pasa con ellos todo el día. Ser madre no es una asignatura con un número de créditos. Ser madre es una opción personal, es una responsabilidad que se asume con gusto, es algo que nosotras hacemos de una manera natural.

Tengo un hijo de 9 años al que le he dedicado en exclusiva mi vida durante este tiempo; lo he hecho libremente, por que he querido. En su momento decidí elegir horario y no puesto de trabajo. Conozco mujeres, madres que eligieron otra opción o que no tuvieron oportunidad de elegir… ¿Que pasan menos tiempo con sus hijos? Si claro. ¿Que por eso han elegido mal? No. Ser madre es mucho más que el tiempo que pasas con tus hijos. Es ir a comprarte unos zapatos y llegar a casa sin ellos y con una camiseta para él. Es tener que hacer un informe, mirar el reloj y pensar que está empezando el examen, es querer que tu hijo no sufra mucho en la vida, es pensar en el último chiste que te contó, es sonreír acordándote de la última vez que le hiciste cosquillas, es sentir que se te hincha el pecho cuando te enseña las notas, es pensar lo poco que te queda para darle un abrazo, es tener la necesidad de hablar con él, es pensar en lo mucho que ha crecido en estos años.

Estoy convencida de que ser madre es algo natural y si educamos a nuestros hijos dentro de esa naturalidad, en todos los aspectos, tendremos hijos con una excelente salud mental. Estemos donde estemos nosotras.

NOTA. Sobre los padres, otro día.

sábado, 25 de mayo de 2013

MI NOMBRE ES SEPHORA Y SOY CONGOLEÑA


Nací hace 6 años en Kinshasa, la capital de un grandisimo país que se llama República Democrática del Congo. Seguro que te suena lo del Congo, mi tía me ha contado que en vuestro país, España, la gente lo conoce aunque no sabe muy bien donde de está.
Tengo dos hermanos gemelos que se portan regular, tienen tres años y muchas veces no me dejan jugar tranquila. Pero cuando algunos días se van con mi tío, la verdad es que les echo mucho de menos. Mi madre se llama Elisabeth y trabaja mucho todos los días por eso no puede llevarnos al colegio. Menos mal que mi tía Gina, que vive con mi madre, mis hermanos y conmigo no falla ninguna mañana y bien temprano nos despierta. Siempre tardamos un poco en levantarnos porque por la noche esperando a que mamá vuelva del trabajo, hay días que nos acostamos tarde. La tía Gina nos prepara el desayuno, leche con galletas, lo más rico verdad? Mi tía dice que mi primo en España también desayuna leche con galletas …
En el cole me lo paso bien, tengo amigas y amigos, aunque los chicos son un poco brutos siempre están buscando algo que les sirva para jugar al fútbol. Aprendo muchas cosas y sobre todo me gusta aprender a leer. Mi madre me lee cuentos cuando llega pronto a casa.
Mi madre, que como ya he dicho se llama Elisabeth, es muy valiente. Sabéis que se presentó a las últimas elecciones que hubo en mi país? Os acordáis? La República Democrática del Congo. Es un país cuatro veces más grande que España por lo menos; eso dice mi tía. Aquí también tenemos provincias y también son todas muy diferentes. Unas más pobres que otras, unas más tranquilas que otras, pero todas igual de bonitas … Mi país es muy bonito. Mi tío me dice que hay guerra, pero yo no la veo; claro! me dice mi tío, porque la guerra de nuestro país está al otro lado, muy lejos de aquí … Ahh, claro, ahora lo entiendo. Mi tía, en España, sabe más de la guerra que nosotros aquí en Kinshasa.
Yo quiero mucho a mi madre; en su campaña electoral trabajó muchisimo, y es que se iba al interior, a los pueblos para hacer campaña. Ella al igual que cinco de mis tíos nacieron en el pueblo y por eso siempre está preocupada por ellos. Mi madre ha trabajado en el senado de mi país y es muy lista, pero ella siempre vuelve a sus raíces. Cree que luchando desde abajo, codo con codo con la gente honrada, con convencimiento de que se pueden cambiar las cosas, se puede lograr que mi país; la República Democrática del Congo, pueda llegar a ser un país respetado y no solo saqueado. Eso es lo que le decía a mi tío de Estados Unidos cuando hablaba con él.
Yo pienso muchas veces que me gustaría ser como mi madre, porque además de lista es guapa … No me gusta mucho cuando se pone los pantalones y las camisas. Está más guapa con el paño y la blusa, me gustan más los colores y las telas de mi país.
Y me gusta mi país; con lo bueno y lo malo, como a ti el tuyo. Me gusta nuestra manera de vivir, como a ti la tuya. Me gusta como es mi casa, como a ti la tuya. Me gusta mi escuela, como a ti la tuya. Me gusta mi forma de vestir, como a ti la tuya. Me gusta lo que cocina mi tía Gina, como a ti lo que comes en tu casa.
No me gusta la corrupción, como a ti tampoco. No me gusta que unos pocos se aprovechen del pueblo, como a ti tampoco. No me gusta que mis vecinos tengan que marcharse lejos, como a ti tampoco. No me gusta que me roben, como a ti tampoco.
Deseo un país en paz, como tú. Deseo un país al que quieras venir de vacaciones, como tú. Deseo que nos respeten, como tú. Deseo …. Lo mismo que tú.
Vaya pues parece que no somos tan diferentes verdad? Yo sé que podemos conseguirlo, con personas como mi madre, con personas como tú y como dice mi tía con la fuerza que nos manda mi abuela desde su estrella.
Un beso para todos desde la República Democrática del Congo
ÁFRICA
Sephora



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